-¿Antes?
-Esto me lo ha contado mi abuela, que lo ha
escuchado de boca de su abuela cuando era niña… Hace mucho tiempo, la clase
dominante era la masculina y las mujeres no lo pasaban muy bien que digamos.
Aún así, si bien no tenían derechos y dependían de su padre, y luego de su
esposo, eran dueñas de sí mismas. No se compraban y podían ver crecer a sus
hijos. Una libertad limitada y una vida difícil, según me ha dicho. Un día, dijeron basta y se rebelaron. No me
dio detalles y, si te fijas, no dice nada en los libros de historia, pero dijo
que lo lograron. Una cosa llevó a la otra y, por eso, estamos como
estamos.-concluyó.
-Aquellos hombres habrán sido muy crueles para que,
después de tantos años, sigamos castigando a sus descendientes.- opinó la
chica.
-La base de nuestra sociedad es el resentimiento
hacia ellos. Es una ironía que, odiándolos como dicen hacerlo, gasten tanto
dinero en ellos, ¿no crees?
-Será una cuestión de instinto primitivo…-
respondió Thea.
-Y también que somos un poco histéricas…- bromeó
Aria.
Se quedaron en silencio un rato, reflexionando
mientras terminaban su café. Thea se sintió una chica ingenua luego de esa
charla. Jamás les había dedicado mucho tiempo a los hombres. No se había
detenido nunca a pensar en lo mal que los pasaban. Sacudió la cabeza.
Demasiadas cuestiones y muy pocas respuestas. Se sintió frustrada. Ni siquiera
podía concentrarse en Stephen (lo cual le resultaba muy fácil, habitualmente).
-Deseo de todo corazón que Diógenes pase el examen,
Thea. –le dijo Aria antes de volver a su oficina.
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Bueno, terminamos el capítulo 3... Perdón, pero calculaba que quedaba más de este capítulo y resultó quedar bastante corta la última entrada. Mas alla de eso, espero que les haya gustado :)
Agradezco comentarios...
Un abrazo!
Maëglin
QUIERO MAAAAAAASSSS!!!!! Jajajaj
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