-¿Puedo cerrar la puerta?-preguntó Thea.
Recibió un leve asentimiento por única respuesta.
En cuanto hizo un click, a la chica se le vinieron encima todos los nervios. Mejor dicho, la aplastaron... Su corazón, hacía un segundo tranquilo, se desbocó. Sintió un poco mareada y se apoyó en la puerta. Diógenes, preocupado, se acercó a ella y la guió hasta la cama, haciéndola sentarse.
-¿Se encuentra bien, señorita...?
-Galathea- respondió sin mirarlo-, Thea para abreviar
-¿Y qué la ha traído hasta aquí.
Ella le entregó la carpeta con todos los papeles y repitió todo lo que le había dicho Rider. Primero, lo primero.
-De acuerdo.-dijo él- Gracias.
Los nervios habían remitido un poco. Sin embargo, ella no sabía cómo abordar el tema que realmente la había llevado hasta allí. Inconscientemente, tomó la mano de su hermano y la apretó suavemente. Él la miró interrogante, con cara de póker(después de todo, quizás si fuera como Caroline y le solicitaría sus servicios). Thea no se atrevía a mirarlo, entonces él le giró el rostro para verle mejor la cara. "Es bastante tímida", pensó, "Podría avanzar yo...". Entonces, su hermana le apartó la mano, dejándolo confundido. "Nunca saben lo que quieren...". Frunció el ceño mentalmente.
-¿Te sientes bien?
"¿Qué diablos te pasa, mujer?". Cuando ella por fin levantó la vista(aunque seguía rehuyendo a su mirada) se dio cuenta de que ella no quería seguir por el lado que él creía. Se veía que estaba abrumada por algo. "Y yo, ¿qué tengo que ver?".
-¿Thea?
-Estoy bien, Diógenes.- le respondió.
Respiró hondo y, por fin, lo miró a los ojos. Sonrió con ternura, mezclada con tristeza, pero así y todo brillaba de felicidad.
-De hecho, estoy feliz de estar aquí... ¿Sabes quién soy?
-¿La secretaria de Rider?- aventuró, rascándose la cabeza. No sabía qué esperaba de él.
-En realidad, no, aunque trabajo aquí.- sonrió ampliamente- Además, de eso... ¿No notas nada que te llame la atención?
-Eh...
-Para ser tan inteligente, la verdad es que dejas mucho que desear.- le recriminó, juguetona- ¿Algún parecido? ¿No te suena mi cara de algún lado?
-Quizás...- la miró resentido, no le gustaba que se burlaran de él.
-Pues yo te veo cada vez que me miro al espejo- se rió al verle la cara- No estoy loca, Diógenes.
-Pruébamelo...
-Uf... ¿Sabes algo de tu familia?- "A ver si solito te das cuenta, corazón"
Ahora sí que estaba confundido. Familia... ¿Qué era eso? Sólo una relación cosanguínea con tus progenitores y tus hermanos, un puñado de genes en común. ¿A quién le importaban esas cosas?
-Sólo conocí a mi padre y a mi hermano Orpheo, que está aquí(o estaba) pero jamás se preocupó por mí... Mi madre, no lo sé, no la veo desde que era un bebé, así que es imposible que la recuerde.
-De modo que nunca te han hablado de mí- concluyó Thea, la sonrisa ya ausente.- No me extraña... Yo tampoco sabía de la existencia de ustedes, hasta hace un tiempo.
Thea hizo un soberano esfuerzo por controlar la ira que bullía bajo su piel. Su hermano no tenía que ver esa parte de ella.
-Jeff tenía razón...- y él que pensaba que era un Neanderthal sin remedio...-¿Eres mi hermana?
-¡Aleluya!- exclamó ella, elevando las manos al cielo- Has tardado bastante... Me pregunto si no estarán falsificados esos documentos...
- Más respetó, Galathea- la cortó con cara de pocos amigos- me ha costado lo suyo. Esas calificaciones son mías...
-Bueno, bueno...- levantó las manos en señal de rendición - te diré más...
- ¿Qué, también soy tu prometido?- y le tocó a él reírse.
Se sonrojó al recordar lo que había pensado que ella quería de él. Se sentía un maldito pervertido. Además, un incesto, nada menos... Qué horror... Y él ni siquiera hubiera podido imaginarlo.
-Ja ja, no, tonto- dijo, risueña- Eso está prohibido. Soy tu gemela...
-
Problemas con el editor que no quiere colaborar.. Así subo el resto
ResponderEliminarSaludos para todos mi lectores ;)